La ignorancia que rodea a las enfermedades mentales
Jorge tiene 40 años y hace aproximadamente dos meses tuvo su última descompensación (así se le llama a un período de crisis en una enfermedad mental). Sus padres, José (64) y Alicia (62), han luchado contra la ignorancia y la desesperación desde que su hijo mayor se enfermó. “En un principio (cuando tenía 17 o 18 años aproximadamente) pensamos que lo que Jorge tenía eran mañas, cada día parecía odiar más a su padre y sus arranques de violencia comenzaron a afectar a toda la familia. Más tarde, y luego de su primera internación en el psiquiátrico nos dijeron que lo que él tenía se llamaba esquizofrenia”.
¿Alguien conoce otra enfermedad mental que no sea la “esquizofrenia”?
Muy pocas personas, sean pacientes o familiares de enfermos mentales, podrían explicar con exactitud el diagnóstico que (se supone) le han comunicado. El manual diagnóstico y estadístico de enfermedades mentales aborda la temática en más o menos 900 páginas y define más de 400 enfermedades. Pero ¿por qué si son tantas las definiciones y los tipos de enfermedades mentales, los chilenos sólo hablamos de esquizofrenia, depresión y estrés?
El Doctor Sergio Juica Avello, jefe del programa de salud mental del Consultorio Víctor Manuel Fernández, aseguró que falta educar muchísimo a la población y, lo atribuyó a que en ocasiones los medios de comunicación cometen errores groseros de información. Además, asignó parte de la responsabilidad a los médicos, quiénes no sólo tienen el deber de tratar a los pacientes, sino también de educarlos en su enfermedad.
Al igual que Don José y su esposa, Ernestina Pérez (59) vio como su hijo comenzó a cambiar bruscamente de conducta al inicio de la adultez. Juan Carlos Muñoz Pérez (36) terminó su Enseñanza Media en el Colegio Salesiano Don Bosco de Concepción y egresó con la carrera de Electrónica, para después cursar en la Universidad de Concepción Historia y Geografía, Leyes y Filosofía, pero las constantes crisis de angustia impidieron que permaneciera más de tres meses estudiando de forma continua.
Estas dos familias no se conocen. Una reside en Puerto Montt y la otra en Concepción, no obstante algo las une, además de las enfermedades de sus hijos; la pertenencia a una Agrupación de familiares de Enfermos Mentales.
Estas agrupaciones se encuentran en las regiones VIII, X y XII y hoy en día se han convertido en casi el único soporte sicológico y social que los padres de estos discapacitados tienen, además de significar la realización de ese famoso dicho que dice: “la unión hace la fuerza”.










Comentar esta nota