La educación que Chile anhela
Al cumplir tres años desde el levantamiento de la revolución de los pingüinos por una educación de calidad en Chile, inmensos han sido los esfuerzos por darle una vuelta y transformarla en un producto del cual nos sintamos orgullosos, y que con el pasar de los años, nos permita alcanzar otros horizontes.
Bajo esta premisa, han surgido movimientos interesados en mejorar sustancialmente la calidad de la educación chilena. Este movimiento se denomina Educación 2020, organismo que coordinado por Mario Waissbluth presentó la realidad de la educación chilena y lo que se espera para el futuro. En la cita, asistieron empresarios, personalidades vinculadas a la enseñanza y estudiantes.
En la ceremonia, el expositor se refirió al lugar que ocupa Chile en cuanto a la participación de la población en el sistema educacional, posición que está muy detrás de los países más desarrollados como Finlandia. En el cierre de la charla, Waissbluth llamó a que termináramos de comunicarnos con eufemismos.
La charla es otra actividad que se suma a las organizadas en busca de mejorar la educación chilena. Entre ellos, el seminario de educación, enfocado principalmente en la “Crisis de la Educación Pública”. La intención de la charla es nutrir aun más la discusión considerando diferentes visiones ya que participarán secundarios, universitarios y profesores.
Los esfuerzos que se están llevando a cabo por mejorar la educación e integrarnos al mundo, sea una tarea que debamos desempeñar sin tomar recreos. También, no abandonar la idea de dejar de lado que no se pueden lograr los objetivos mirando eternamente la educación como un negocio.
Conociendo las enormes diferencias con otros países, lo primordial es mejorar los índices nacionales en pruebas como el SIMCE y PSU, para luego cultivar el ingreso a carreras técnicas, para disminuir la razón de tres profesionales por un técnico.










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