Jingles del distrito 44
Los jingles se han convertido en un negocio rentable para los músicos en periodos de campaña política. Johann Dasse es músico desde los doce años, cuenta que con su ex – banda “jirafunk” ´conoció la forma en que los músicos financian su talento a través de bandas consagradas como los chancho en piedra, cholomandinga, partiendo su propio negocio como productor musical.
Según Dasse componer jingle es un “trabajo frío casi matemático para los músicos, que tenemos mucho de sentimental”. En cuanto a ganancias retrata que los partidos de “derecha son los que mejor pagan este trabajo. Yo tengo un amigo que le pidieron un jingle, le pagaron dos millones por el trabajo, y ni siquiera fue usado en la campaña de Jacqueline Van Rysselberghe”.
En cuanto al contenido musical, los jingles presidenciales como los de diputado reflejan un trabajo más acabado, mientras que los usados para candidaturas municipales comenta que por lo general son “copias de canciones, que sólo les cambian la letra, y que son de bajo presupuesto”.
En la región, el “duo traverso” fue el encargado de componer los jingles de candidatos como José Miguel Ortíz, y del diputado Súnico en Talcahuano, en estas se usaron melodías en base a ritmos mexicanos, apuntando hacia la gente de estratos medios y medio bajo.
En el caso del candidato Eguiluz, su jingle fue producido por el reconocido músico y productor “poncho” Venegas. La canción es pegajosa, aunque esta no propone una apertura hacia nuevos ritmos dentro del mercado de los jingles, como las rancheras o los reggaetones, pero sí se nota la existencia se buenos arreglos musicales.
José Miguel Ortíz
Claudio Eguiluz











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