Historia de esfuerzo y emprendimiento
La Panadería Perales es actualmente una de las más famosas en Talcahuano, abarca los sectores de Denavi Sur, Los Cóndores, Las Salinas y la Villa Perales en el puerto. Además, tiene dos pequeñas sucursales más en Lomas de San Andrés en Concepción y en la comuna de Tomé. Es uno de los casos de emprendimiento mas destacados en este puerto, puesto que tuvo un comienzo muy difícil hasta conformarse como uno de los negocios más famosos entre los habitantes del lugar.
La Panadería partió en el año 1979, como un pequeño negocio familiar dirigida por Washington Soto Aguilar. En ese entonces no trabajaban más de 7 personas y sus instalaciones eran más bien precarias, con hornos de barro y horarios de atención más bien limitados.
“Teníamos que levantarnos a las 5 de la mañana a prender los hornos y empezábamos a atender a las 7, no podíamos atender hasta más allá de las 5 de la tarde porque después teníamos que preparar los productos para el día siguiente, como no había buena tecnología no podíamos trabajar cómodos”, señala Guillermo Flores, quien trabaja en el negocio desde sus inicios.
. Hoy, este mismo local, emerge como uno de los Minimarket más grandes y reconocidos en todo Talcahuano, por su trabajo y calidad de los productos que ofrece. “El trabajo arduo y la dedicación han sido la clave para emerger como un negocio más amplio, sabíamos que esa era la clave del éxito”, señaló su dueña, Teresa Gaitán.
Fue una irrupción bastante difícil, pero que a la larga dio buenos resultados, tal como explica Teresa Gaitán. “La clave de toda buena empresa está en la organización, en hacer las cosas con mucha dedicación y cariño, sino no sirve de nada estar al frente de una organización” afirma.











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