Cosas del reporteo
Hay tantas cosas que influyen y pasan a la hora de reportear. Y en relación a ello, es que debo reconocer que no me agrada reportear sobre temas que no me interesan. Es por esto que cuando el grupo acordó que el jazz sería el tema de nuestro reportaje, me dio la sensación de que realizar dicha labor me sería algo aburrida, percepción que en los próximos días cambió casi totalmente.
Y fue así como luego de realizar los contactos correspondientes, nos dirigimos con “Macou” a la cita que teníamos con nuestra fuente. Llegamos a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de nuestra “querida” universidad, y mientras subíamos al cuarto piso, tomé la cámara, coloqué la cinta, y caminamos a la oficina de nuestro entrevistado José luís Diez. Cuando llegamos, y luego de saludar obviamente, comencé a preparar los implementos para realizar la entrevista. Prendí la cámara y fue en ese preciso momento cuando pasó una de las peores cosas que pueden suceder cuando uno reportea, la cámara no tenía batería. Fue ahí cuando con “Macou” nos miramos y, yo creo que ambas internamente nos dijimos “tráganos tierra por favor”. Pero entre disculpas y disculpas, afortunadamente logramos salir del paso.
Luego, entre avergonzadas, enrabiadas, y más que molestas nos volvimos a la facultad. En el camino ninguna dijo ninguna palabra, y eso si que es raro, porque debo decir que durante este semestre el reportear se ha vuelto una instancia de confesiones terribles. Lo único bueno de esta situación es que no perdimos la entrevista, ya que nuestro querido entrevistado nos citó para el día siguiente. Y sin duda que ahí estuvimos.










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