A San Pedro de la Paz los pasajes
En mi búsqueda de un bailarín de tango llegué a Internet y así a Pasión Gitana, todo bien hasta que me dí cuenta de que la academia quedaba en la “isla de San Pedro”. Sin más opción que esa y por la experiencia de mi entrevistada asumí y tal como ella me lo indicó, el miércoles por la tarde me lancé a la isla. Confieso que sentí algo de miedo porque no conocía el sector y tuve que recurrir a un mapa y a la buena voluntad del chofer. Al llegar allá me encontré con una mujer muy agradable y de aspecto muy joven para su edad, Claudia me mostró su academia y durante el recorrido respondió mis preguntas, eso no duró más de 20 minutos lo cual fue bastante frustrante comparado con la hora y media que demoré en llegar y la hora y media que tardé en volver a mi casa, saquen sus conclusiones.










Comentar esta nota