¡A 2 x1, las energéticas! La promoción del día
Para comenzar, declaro que odio a tres farmacias. No sé si llamarles farmacias o almacenes o supermercados, pero a pesar de la infinidad de productos que ofrecen, predominan los medicamentos. No las voy a nombrar. Se supone que al menos una de ellas, sería una fuente informativa a fin de concretar un reportaje sobre las bebidas energéticas disponibles en el mercado de Concepción.
Le dije a mi compañero, en su rol de camarógrafo amateur, que escondiera la cámara. Digamos que estas farmacias están un poco sensibles.
-Buenas tardes, podría hablar con el químico farmacéutico de turno, dije.
-En seguida, está media ocupada, pero voy por ella. Respondió un vendedor bien entrenado en atención al público.
Mientras esperaba por la respuesta a mi consulta, observé a mi entorno. Una embarazada medía asfixiada consultaba por vitaminas y medicamentos que la mantuvieran libre de Influenza. Una anciana comprando insulina, jeringa y dos cepillos de dientes. Un joven consultando por condones Durex. Colegialas comprando unos pack de colonias con cremas, especial día de la madre. La farmacia, definitivamente, estaba llena. Tenía completo sentido que la única química farmacéutica que trabajaba allí, estuviera ocupada.
En un momento, una mujer con lentes de marco dorados, cabello con visos de color café platinado, estilo profesora de Matemáticas de 5° básico, vestida de delantal blanco, se acercó a mí .
-¿En qué puedo ayudarte? Me dijo.
-Me gustaría saber qué diferencia existe entre una bebida energética y una bebida isotónica.
Juro que manifesté mi consulta, como cualquier ciudadano consciente interesado en su bienestar, pero parece que mi actitud no es muy habitual entre los consumidores.
- ¿Para qué necesitas saber esto?, replicó.
A fin de no darles la lata, le voy a decir que, efectivamente, sé cuál es la diferencia entre los componentes químicos de ambos tipos de bebidas, pero tuve que consultarle a dios Google. La química farmacéutica me dio a entender el precario sistema centralizado de comunicaciones que tiene la farmacia, no se refirió a política comunicacional. Solo me dijo “esas cosas” las ven en la matriz de Santiago, nosotros no nos metemos en “eso”. Eso qué, le dije, solo busco una respuesta que en términos periodísticos, tiene mayor credibilidad si lo dice usted frente a la cámara que si lo digo yo. Indignados, nos fuimos.
Para ser exacta cruzamos a otra farmacia. Barros Arana es el Paseo Peatonal de las Coludidas. Así que teníamos más opciones. Pero, no. Un tajante no, fue la uniforme respuesta obtenida entre todas las farmacias, que al parecer, están coludidas incluso en política comunicacional.
Un químico farmacéutico por farmacia más un equipo de vendedores, son quienes le recomiendan qué meterse en la boca. Da la casualidad que el viernes 8 de mayo de 2009 en una de las farmacias, los vendedores ofrecían en las cajas la promoción 2×1 del día. Y adivinen qué. “Adrenaline“. Una marca de bebida energizante chilena que es ofrecida como una crema, como un chocolate o como la donación del vuelto a “X” fundación. Así se venden, al menos en una de las 3 farmacias que odio, las bebidas energéticas. Espero que la Gripe Porcina no llegue a Chile, porque sin registrarse ningún caso, la alarma pública creada por los medios nacionales de comunicación en torno al tema, sin duda, mejoró a las enfermas farmacias que hace unas semanas habían diminuido sus ventas en relación a temporadas anteriores. Sí, quiero pensar que es la inminente expansión de la Gripe Porcina, la causante de que las farmacias tan despreciadas por sus consumidores, hoy se encuentren saturadas de los mismos.
Foto por: Andrés Lagos














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